El
agua, ya sea como elemento divino narrado por la Biblia, el Corán o el Popol
Vuh o como ahora lo podemos interpretar, como un elemento esencial para la vida
tanto en este planeta como en otros cuerpos celestes, ha sido y será siempre
motivo de estudio, de polémica e incluso pudiese ser motivo de guerras en el
momento en que el agua se convierta en un bien esencial para mantener la vida o
la economía de determinadas naciones. En el último siglo ha cobrado sustancial importancia la regulación de las aguas que antes se creían infinitas, recursos inagotables. Se han firmado convenios internacionales, se han hecho estudios, me atrevo a decir, en todos los países del mundo, y se ha llegado a la conclusión que la relación de los seres humanos con el agua es esencial, desde lo más profundo de nuestras células estamos ligados a ella y lo estaremos por toda nuestra existencia como especie, y existirá vida mientras exista agua. Entrando ya en materia, cabe que nos preguntemos, ¿qué es el agua?, ¿cómo está compuesto ese elemento tan importante para la vida? y ¿cuánto de el tenemos para nuestra y las futuras generaciones? El agua se compone de moléculas conformadas por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, de ahí su archiconocida fórmula H2O. Su nombre proviene del Latin aqua. Aunque generalmente con el nombre de agua nos referimos a dicha sustancia en estado líquido, el agua puede presentarse en estado sólido llamada hielo, y en estado gaseoso llamada vapor. En cuanto a la disponibilidad del agua a nivel planetario, podemos decir que el agua cubre el 71% de la superficie terrestre, donde se localiza principalmente en los océanos, en los cuales podemos encontrar el 96.5% del total del agua del planeta. Los glaciares y casquetes polares conforman el 1.74%, los acuíferos, permafrost y glaciares continentales el 1.72%, encontrándose el restante 0.04% en lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.
El agua circula en el planeta en el llamado Ciclo Hidrológico (evaporación, transpiración, precipitación y desplazamiento hacia el mar) En cuanto a su uso, el agua dulce es utilizada aproximadamente en un 70% para usos agrícolas, un 20% para usos industriales y un 10% para usos domésticos. Ahora bien, mucho se ha especulado sobre la verdadera disponibilidad del agua, que si está en abundancia, que si sólo en un pequeño porcentaje, etc. La verdad es que el agua está ahí, toda, a nuestra disposición, lo que sucede es que si es factible, difícil o casi imposible su utilización, depende de factores financieros, es decir, de si es factible financieramente en un determinado momento, usar tal o cual fuente de agua. Algunas de las propiedades más notables del agua:
En cuanto a su relación con los seres humanos y su asequibilidad, 884 millones de personas (más del 12%) carecen de acceso al agua potable y 2,600 millones de personas (más de la tercera parte) no tienen acceso a servicios de saneamiento básico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||

