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No sé quien escribió esto sobre la realidad del universo, pero es muy interesante leerlo

publicado a la‎(s)‎ 13/5/2012 0:27 por David Ricardo Urquilla Bonilla

Algunos de los principios de la mecánica cuántica son de lo más sobrecogedor. Dicen que a nivel subatómico, una partícula está en varios sitios a la vez hasta que se realiza una observación, que hace que esa partícula tenga que “definir” su posición. También que no podemos seguir dividiendo las fuerzas o las partículas infinitamente, al final llegamos a algo indivisible, lo que se conoce como constante de Plank y que hace hablar a los físicos de la naturaleza “granulosa” del universo. Es inquietante también el principio de indeterminación de Heisemberg, que establece que no se puede determinar, simultáneamente la posición y el movimiento de un objeto dado. Esto se explica porque cuando medimos a una partícula, el mero hecho de su medición altera sus propiedades. 

Estos principios repugnaban notoriamente a Albert Einstein, que los desautorizaba desde un punto de vista filosófico con su célebre frase “Dios no juega a los dados”. Es decir, un universo perfecto no puede estar en un estado permanente de indefinición, porque si así fuera, el universo mismo no podría definirse y no existirían las leyes de la naturaleza. Pero la mayor de las incongruencias para mí es admitir que tenemos que usar dos tipos de física, la mecánica cuántica para los objetos subatómicos y la mecánica newtoniana para los objetos mayores. ¿Por qué a nivel minúsculo tenemos una sopa de partículas indefinidas e indefinibles y a nivel macroscópico todo está tan perfectamente bello y definido? 

Pero, ¿y si esa definición y nitidez a nivel macroscópico fueran tan solo aparentes? Observemos una manzana ¿Porqué nos parece tan definida una manzana? Al fin y al cabo, lo que hacemos cuando miramos una manzana es también observarla: Físicamente estaríamos fijando en una posición y estado la superficie de la manzana. Si la mordemos, estaríamos fijando en una posición y estado cada una de las partículas subatómicas que interaccionan y estimulan a nuestros sentidos: las partículas que se ponen en contacto con nuestra boca, las partículas que interaccionan con nuestros receptores gustativos y olfativos y las partículas que interaccionan con nuestro tímpano para producir el sonido del mordisco. Atrevámonos a dar el salto: puede que cada vez que observemos algo, sea grande o pequeño, no solo las partículas subatómicas, sino con cada elemento del universo, puede que cada vez que interaccionamos con algo lo saquemos de su estado natural de indefinición y le provoquemos que cristalice en ese estado determinado. 

Pero además parece que la capacidad de observación exige conceptos, diferencias. Para poder fabricar conceptos, categorías y leyes, necesitamos de partes indivisibles, de un universo que tenga la naturaleza “granulosa” de Plank. Si las cosas fueran infinitamente divisibles, nunca alcanzaríamos a poder realizar una observación completa porque sus elementos no podrían interaccionar realmente entre sí. Lo que no sabemos es si la naturaleza es en realidad granulosa o si es granulosa para poderse manifestar y hacerse observable.

Me gustaría recurrir aquí al famoso dicho sobre si un árbol que cae en el bosque pero nadie lo observa, no ha caído realmente. Parece un pensamiento ingenuo, pero no es un pensamiento ingenuo en absoluto. Volvamos a la manzana. Supongamos que está en una mesa. Es una serie de partículas indefinidas que se continúan con las partículas indefinidas de la mesa. Sin una observación clara de la manzana y de la mesa por parte de un observador externo, no podríamos ni siquiera considerarlas dos entidades distintas. En realidad, si no fueran observadas, la mesa y la manzana serían un conjunto de partículas indefinidas caóticas sin solución de continuidad entre ambas. También el bosque entero donde está el árbol que se cae sería en realidad una sopa de partículas indefinidas regidas por cambios caóticos. Sin observación no podríamos ni siquiera definir los árboles y mucho menos identificar una caída. Se podría argumentar que en realidad no habría habido una caída, porque el universo sin observación es indefinido y caótico y no sabemos exactamente lo que pasó a menos que lo comprobemos. Sólo la observación del árbol caído puede definitivamente fijar la existencia del árbol y de su caída. ¡En realidad, el hecho de su caída no tiene lugar si no lo observamos!

Pero admitir esto tiene muchas implicaciones. Tendríamos que admitir que pasará lo mismo con el resto de las cosas. Tendríamos que admitir que cada elemento del universo solo es real si es observado, que sólo con la observación el universo deja de ser continuo y caótico y pasa a ser granuloso y definido. No sabemos cuál es la naturaleza exacta de la materia, ni la de los átomos, ni de los quarks, ni la de los leptones o gluones a menos que los midamos y observemos, y eso implica modificarlos. Podrían ser supercuerdas, podrían ser el pensamiento de Dios, podrían ser un caos homogéneo. ¿Tendríamos que dudar incluso de la existencia del universo si no existiera la observación? ¿Habría que deducir valientemente que el universo existe y es comprensible solo en tanto y en cuanto que es observable y observado? 
El universo en su conjunto podría en realidad ser la nada que cobra existencia al ser observada, igual que pasaba con el árbol. Un espacio que no es espacio, unas partículas que no son en realidad partículas, unas fuerzas que no son en realidad fuerzas, un caos homogéneo...¿En qué se diferencia de la nada? ¿Cómo podríamos decir siquiera que existe sin el hecho de ser observado? Al fin y al cabo, ¿qué más da que lo que haya sea un magma de quarks y leptones o el esplendor de las galaxias, si nadie lo contempla? Podrían haber infinitos universos, pero no importaría. Si no son observados, serán irrelevantes. Si no son observados serían como el árbol que cae sin que nadie lo vea. 

Los científicos se muestran asombrados de lo infinitamente ajustadas que parecen las constantes, las leyes y las fuerzas de la naturaleza para poder dar lugar a la existencia de la materia, de las galaxias y estrellas, de los elementos químicos y de los planetas y la tremenda paradoja de la vida. No encuentran ninguna razón para explicar porque en el Big Bang se originó más materia que antimateria en vez de crearse una cantidad equivalente de ambas, que se aniquilarían inmediatamente entre sí. Igual de paradójico son las fluctuaciones primordiales que ocurrieron en este Big Bang para que la materia se condensara de forma inhomogénea hasta dar lugar a las galaxias. Cada dato que conocemos nos acerca a comprender cuán improbable es que todas las cosas sean como las conocemos ahora. Pero aún hay más, los científicos no encuentran ninguna razón para la mera existencia del universo, porque no pueden escudriñar más allá del Big Bang. Solo machaconamente encuentro un único fundamento para todas estas contradicciones: El universo existe porque hay alguien que lo contempla.

Derecho Humano al Agua Potable y el Saneamiento en El Salvador

publicado a la‎(s)‎ 9/2/2012 9:14 por David Ricardo Urquilla Bonilla   [ actualizado el 9/2/2012 11:19 ]

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró, el 28 de julio de 2010, en su sexagésimo cuarto período de sesiones, el Derecho al Agua Potable y el Saneamiento como un Derecho Humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos. Luego de quince años de debates, y a iniciativa del Estado Plurinacional de Bolivia, se logró que 122 países dieran su voto favorable y existiendo 44 abstenciones.

De acuerdo a la declaración 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 2,600 millones no tienen acceso al saneamiento básico. Cada año fallecen 1.5 millones de niños menores de 5 años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento.

Veamos qué significa dicha declaración y cómo podría implementarse en El Salvador, para lo cual voy a trascribir íntegramente, a manera de introducción lo establecido en el sitio web de la Oficina Alto Comisionado para los Derechos Humanos:


"¿Qué son los derechos humanos? 

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.

Universales e inalienables

El principio de la universalidad de los derechos humanos es la piedra angular del derecho internacional de los derechos humanos. Este principio, tal como se destacara inicialmente en la Declaración Universal de Derechos Humanos, se ha reiterado en numerosos convenios, declaraciones y resoluciones internacionales de derechos humanos. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993, por ejemplo, se dispuso que todos los Estados tenían el deber, independientemente de sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

UNICEF/ HQ04-0734/Jim HolmesTodos los Estados han ratificado al menos uno, y el 80 por ciento de ellos cuatro o más, de los principales tratados de derechos humanos, reflejando así el consentimiento de los Estados para establecer obligaciones jurídicas que se comprometen a cumplir, y confiriéndole al concepto de la universalidad una expresión concreta. Algunas normas fundamentales de derechos humanos gozan de protección universal en virtud del derecho internacional consuetudinario a través de todas las fronteras y civilizaciones.

Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas situaciones y según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.

Interdependientes e indivisibles

UN Photo/John IsaacTodos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma manera, la privación de un derecho afecta negativamente a los demás.  

Iguales y no discriminatorios

UNICEF photo

La no discriminación es un principio transversal en el derecho internacional de derechos humanos. Está presente en todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de algunas convenciones internacionales como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

El principio se aplica a toda persona en relación con todos los derechos humanos y las libertades, y prohíbe la discriminación sobre la base de una lista no exhaustiva de categorías tales como sexo, raza, color, y así sucesivamente. El principio de la no discriminación se complementa con el principio de igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Derechos y obligaciones

Los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer respetar nuestros derechos humanos, también debemos respetar los derechos humanos de los demás."


Lo que se desprende de aquí es que al derecho al agua y el saneamiento se le ha reconocido su categoría de Derecho Humano, ya que es inherente a todos nosotros. Los seres humanos hemos necesitado agua y saneamiento desde siempre, es absolutamente necesario para la vida de los individuos y de las colectividades, y es un componente integral para la realización de todos los derechos humanos.

Pero ¿qué comprende ese derecho?, ¿donde se encuentran sus límites?, ¿a quiénes se aplica?

El derecho humano al agua potable y el saneamiento comprende que todos lo seres humanos, sin distinción alguna, tengan garantizado tanto agua potable en cantidad y calidad suficientes, así como servicios básicos de saneamiento, para llevar una vida digna y saludable.

No significa lo anterior que los servicios prestados por empresas estatales o privadas de alguna manera sean de carácter gratuito, sino únicamente en aquella medida necesaria para garantizar la salud, la vida digna y la realización de todos los demás derechos humanos.

En nuestro país, no obstante que el gobierno ha hecho innumerables esfuerzos por ampliar la cobertura de agua potable y saneamiento, existen grandes retos para poder darle cumplimiento pleno y garantizar a toda la población este derecho humano esencial. Y uno de los obstáculos más grandes que debemos enfrentar es cómo manejar el aspecto de la procedencia o no de las suspensiones de los servicios.

Para ponerlos en perspectiva con algunas situaciones interesantes, en este país el servicio de agua, si bien sabemos que se otorga a una persona determinada (es un derecho personal), su tratamiento práctico es como si se otorgase a un inmueble, llegando al absurdo de acumular deudas por uso de agua ¡al inmueble y no a la persona que contrató! (como si fuese un derecho real, un gravamen), llegando a situaciones absurdas como que cuando compro un inmueble y el anterior propietario no ha saldado su cuenta de agua, a mí, el nuevo propietario, que nunca he contratado servicio con la empresa proveedora, no se me brinda el servicio (que además es un servicio público) mientras no pague la deuda del propietario anterior. ¡Como si fuese una hipoteca, donde se persigue al inmueble en manos de quien se encuentre! y no un derecho personal, en cuyo caso la solución es perseguir a la persona deudora, como con tanta facilidad puede hacerse en estos tiempos.

¿Se puede afirmar que un país cumple con garantizar el derecho humano al agua y el saneamiento a su población cuando permite que se den suspensiones o cortes en el servicio a causa de una deuda en el pago del mismo? Evidentemente no.

Entonces ¿cómo podemos configurar el sistema para que pueda ser compatible la no suspensión con el cobro de la deuda por el servicio y con la garantía del derecho humano al agua potable y el saneamiento? Tal vez sea un poco más fácil decirlo que llevarlo a la práctica, pero no es algo que no pueda ser realizado. Primero, debemos grabar en nuestra mente que garantizar los derechos humanos no es de cumplimiento voluntario por parte de ningún estado, por lo que desde ese punto de vista no puede existir disposición legislativa o administrativa que limite o interrumpa el goce del derecho al agua y el saneamiento, es decir, no podemos establecer en ninguna disposición, llámese ley, pliego tarifario u orden administrativa, una sanción de corte o suspensión de los servicios de agua potable y saneamiento. En segundo lugar debemos tener muy claro que los derechos humanos son inherentes a todos los humanos, sin distinción, es decir, el derecho humano al agua y el saneamiento debe ser garantizado tanto a pobres como a ricos, tanto a las personas que no tienen vivienda o habitan la mínima como a personas con las viviendas más costosas del país. (hay que revisar los conceptos de discriminación inversa y acciones afirmativas, aunque ese será tema de otro artículo).

Una vez que tengamos claro lo anterior, debemos entender que el derecho al agua y el saneamiento, por ser un derecho humano, aplica, valga la redundancia, a los humanos, no a los inmuebles! Aquí debemos empezar porque los proveedores de servicios de agua potable y saneamiento establezcan un contrato de servicios con la persona titular del servicio con base en las condiciones y parámetros establecidos en la ley (o que establecerá en nuestro caso la futura Ley de Agua Potable y Saneamiento), y hacer que si el servicio ha generado deuda en su pago, se persiga al titular del servicio, tal como se hace en las deudas comunes y corrientes como las bancarias o comerciales y no acumular la deuda al inmueble donde se proporciona el servicio, lo cual es jurídicamente ilógico. Esto permitiría (y aquí viene la parte propositiva), que a las personas que se les imposibilita pagar la factura de agua potable y saneamiento, se les sometiera a un examen por parte de alguna autoridad, a fin de determinar si efectivamente no poseen las capacidades económicas para hacerle frente a dicho pago, y si eso fuese así, con determinadas condiciones, establecer un pago simbólico e incorporarlos, con reevaluaciones semestrales, anuales o como se quiera, a la base de datos del subsidio gubernamental al agua potable y saneamiento, pero sin suspender nunca el servicio. Obviamente, si la persona tiene la capacidad de afrontar la factura de servicios o así lo demostrase una reevaluación, la deuda se hará exigible incluso de forma ejecutiva, teniendo el proveedor que hacer uso de los tan variados y eficientes métodos de cobro existentes en la actualidad y que son utilizados por el comercio en general.

Hasta aquí todo bien, pero esto se refiere a la parte de la población que recibe el servicio de agua y de saneamiento, pero que de los que aún no tienen ese privilegio. ¿Cómo garantizar el derecho humano al agua y el saneamiento a las personas donde los proveedores de servicios no han llegado o peor aún, donde no tienen planes de llegar por el elevado nivel de inversión? La solución aquí podría estar en ampliar la cobertura de los proveedores de servicio, con énfasis en el gran proveedor estatal, que es el brazo del Estado en quien debe caer dicha responsabilidad, y tendrá el proveedor estatal que extender su red de distribución o permitir otra solución como un pozo en el lugar, pero garantizando siempre la calidad del líquido. Y en casos más extremos, como el de las personas que habitan zonas que no son habitables, como las laderas de quebradas y barrancos, tendrá el Estado que utilizar otros de sus brazos para proveer de soluciones integrales y permanentes a esta población, y mientras tanto, aún estando en la ilegalidad, por medio de pipas o burbujas de agua, deberá garantizarse su derecho humano al agua y el saneamiento.

Y para finalizar una pregunta para reflexionar: ¿Será compatible la declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento con los Objetivos de Desarrollo del Milenio?

AGUA

publicado a la‎(s)‎ 15/8/2011 12:16 por David Ricardo Urquilla Bonilla   [ actualizado el 7/2/2012 17:33 ]

El agua, ya sea como elemento divino narrado por la Biblia, el Corán o el Popol Vuh o como ahora lo podemos interpretar, como un elemento esencial para la vida tanto en este planeta como en otros cuerpos celestes, ha sido y será siempre motivo de estudio, de polémica e incluso pudiese ser motivo de guerras en el momento en que el agua se convierta en un bien esencial para mantener la vida o la economía de determinadas naciones.

En el último siglo ha cobrado sustancial importancia la regulación de las aguas que antes se creían infinitas, recursos inagotables. Se han firmado convenios internacionales, se han hecho estudios, me atrevo a decir, en todos los países del mundo, y se ha llegado a la conclusión que la relación de los seres humanos con el agua es esencial, desde lo más profundo de nuestras células estamos ligados a ella y lo estaremos por toda nuestra existencia como especie, y existirá vida mientras exista agua.

Entrando ya en materia, cabe que nos preguntemos, ¿qué es el agua?, ¿cómo está compuesto ese elemento tan importante para la vida? y ¿cuánto de el tenemos para nuestra y las futuras generaciones?

El agua se compone de moléculas conformadas por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, de ahí su archiconocida fórmula H2O.

Su nombre proviene del Latin aqua. Aunque generalmente con el nombre de agua nos referimos a dicha sustancia en estado líquido, el agua puede presentarse en estado sólido llamada hielo, y en estado gaseoso llamada vapor.

En cuanto a la disponibilidad del agua a nivel planetario, podemos decir que el agua cubre el 71% de la superficie terrestre, donde se localiza principalmente en los océanos, en los cuales podemos encontrar el 96.5% del total del agua del planeta. Los glaciares y casquetes polares conforman el 1.74%, los acuíferos, permafrost y glaciares continentales el 1.72%, encontrándose el restante 0.04% en lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.

Distribución del agua en la Tierra
Situación del aguaVolumen en km³Porcentaje
Agua dulceAgua saladade agua dulcede agua total
Océanos y mares-1.338.000.000-96,5
Casquetes y glaciares polares24.064.000-68,71,74
Agua subterránea salada-12.870.000-0,94
Agua subterránea dulce10.530.000-30,10,76
Glaciares continentales y Permafrost300.000-0,860,022
Lagos de agua dulce91.000-0,260,007
Lagos de agua salada-85.400-0,006
Humedad del suelo16.500-0,050,001
Atmósfera12.900-0,040,001
Embalses11.470-0,030,0008
Ríos2.120-0,0060,0002
Agua biológica1.120-0,0030,0001
Total agua dulce35.029.110100-
Total agua en la tierra1.386.000.000-100
* Cuadro tomado de Wikipedia

El agua circula en el planeta en el llamado Ciclo Hidrológico (evaporación, transpiración, precipitación y desplazamiento hacia el mar)

En cuanto a su uso, el agua dulce es utilizada aproximadamente en un 70% para usos agrícolas, un 20% para usos industriales y un 10% para usos domésticos.

Ahora bien, mucho se ha especulado sobre la verdadera disponibilidad del agua, que si está en abundancia, que si sólo en un pequeño porcentaje, etc. La verdad es que el agua está ahí, toda, a nuestra disposición, lo que sucede es que si es factible, difícil o casi imposible su utilización, depende de factores financieros, es decir, de si es factible financieramente en un determinado momento, usar tal o cual fuente de agua.

Algunas de las propiedades más notables del agua:

  • El agua es insípida e inodora. No obstante, su color si puede variar según es estado en el que se encuentre: en estado líquido parece incolora en pequeñas cantidades, aunque en realidad tiene un tono azul verdoso, en estado sólido su color tiende a azul y en estado gaseoso es incolora.
  • El punto de ebullición del agua está directamente relacionado con la presión atmosférica. A mayor altura y por lo tanto menor presión atmosférica, el agua hierve a menos temperatura que, por ejemplo, a nivel del mar, en donde la temperatura de ebullición sube a 100º Centígrados.
  • El agua ha sido catalogado como un disolvente universal, afectando a muchos tipos de sustancias distintas. Las sustancias que se mezclan bien y se disuelven con el agua tales como las sales, los azúcares, los ácidos y álcalis, así como algunos gases son llamadas sustancias hidrófilas. Las sustancias que no se combinan con el agua como los lípidos y las grasas, se llaman sustancias hidrofóbicas.
  • El agua puede mezclarse (miscible) con muchos líquidos como el etanol, en cualquier proporción, formando un líquido homogéneo. Los aceites no se mezclan con el agua (son inmiscibles), y forman capas de densidad variable sobre la superficie del agua. El vapor del agua es miscible completamente con el aire.
  • El agua puede descomponerse en sus elementos hidrógeno y oxígeno mediante electrolisis.
En cuanto a su relación con los seres humanos y su asequibilidad, 884 millones de personas (más del 12%) carecen de acceso al agua potable y 2,600 millones de personas (más de la tercera parte) no tienen acceso a servicios de saneamiento básico.


PAGO DE VIALIDAD

publicado a la‎(s)‎ 15/8/2011 11:18 por David Ricardo Urquilla Bonilla   [ actualizado el 15/8/2011 11:45 ]

OPINIÓN JURÍDICA REFERENTE AL LUGAR DONDE DEBE PAGARSE EL IMPUESTO DE VIALIDAD POR PARTE DE LAS OFICINAS PÚBLICAS DE EL SALVADOR

Ha sido práctica habitual en las oficinas públicas utilizar la retención del impuesto de vialidad efectuado a los empleados para favorecer a determinadas alcaldías con un criterio político. No obstante, con el fin de salvaguardar la legalidad de las oficinas públicas, he realizado el siguiente análisis jurídico que trata de determinar en cuál alcaldía debe de enterarse dicho impuesto:

De acuerdo al artículo veintiséis de la Ley de Vialidad, “El impuesto deberá pagarse en el domicilio del contribuyente”, y lo dice dos veces, ya que seguidamente afirma que “El impuesto deberá pagarse en la Alcaldía del domicilio principal del contribuyente”. La misma ley en su artículo uno establece: “Para los efectos de la presente Ley se aplicará el concepto de domicilio que establece la Ley de Impuesto sobre la Renta”, la cual en esa parte fue derogada por el Código Tributario, el que a su vez establece en su artículo cincuenta y dos que “El domicilio tributario de contribuyentes y responsables es el lugar del asiento principal de la dirección y administración efectiva de sus negocios o actividad económica”, es decir, que el domicilio tributario de una oficina pública, bien sea una institución autónoma, empresa pública o ministerio, que es el que recoge la Ley de Vialidad, es el domicilio del lugar de trabajo de los empleados, por lo que el impuesto de vialidad deberá pagarse en la alcaldía del lugar de trabajo de cada uno de ellos, es decir, los que para los empleados que trabajan en San Salvador, deberán hacerlo en San Salvador, los que trabajan en Soyapango, deberán hacerlo en Soyapango, etc.

Algunas personas consultadas al respecto han manifestado que dicha ley, refiriéndose a la Ley de Vialidad, “no limita”, por lo que “nos faculta a pagar dicho impuesto en otra Alcaldía”. Dicha afirmación debe analizarse desde dos puntos de vista distintos y contrapuestos: Desde el punto de vista de una persona particular y desde el punto de vista de una oficina pública.

a)    En cuanto a las personas particulares, que son los sujetos pasivos de dicho impuesto, se debe aplicar el principio de legalidad establecido en el artículo ocho de la Constitución de la República: “Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda ni a privarse de lo que ella no prohíbe”, por lo que efectivamente, un particular al no verse limitado por lo establecido en la ley, puede hacer todo aquello que la misma no le prohíba expresamente, y podrá, si no está expresamente prohibido, pagar su impuesto de vialidad en la alcaldía de su preferencia.

b)    Diferente el caso de las oficinas públicas, a las cuales la Alcaldía correspondiente solicita llevar a cabo el procedimiento establecido en el artículo veintisiete de la Ley de Vialidad y cobrar a los empleados por el sistema de retención. En este caso no puede aplicarse el principio de legalidad general, sino el de legalidad de los funcionarios públicos, establecido en el artículo ochenta y seis inciso tercero de la Constitución de la República, que dice: “Los funcionarios del Gobierno son delegados del pueblo y no tienen más facultades que las que expresamente les da la ley”, es decir, que en este caso, no es posible argumentar que si una ley “no limita” entonces “faculta”, pues tratándose de oficinas públicas, todos los actos de sus funcionarios deben ser fundamentados en facultades expresas de la ley, tal como lo establece el artículo ya citado, es por ello que en este caso los impuestos de vialidad de los empleados, deben pagarse en la Alcaldía donde dicha oficina pública tiene su domicilio y no en otra, pues la ley no faculta expresamente a pagarlos en otro lugar.

Consecuentemente, es mi opinión que el impuesto de vialidad, si se va a hacer uso del sistema de retención, debe pagarse en la Alcaldía del municipio donde la respectiva oficina pública tiene su domicilio, y en caso de tener oficinas en distintos municipios, los de los empleados que en el mismo laboran, pues en dicha alcaldía.

Ahora bien, debido a esta situación, en la cual los sujetos de retención remiten el impuesto de forma arbitraria a los municipios de su conveniencia, no coincidiendo muchas veces con el domicilio de los contribuyentes, la Asamblea Legislativa reformó, en octubre de 2010, el inciso segundo del artículo veintiséis de la Ley de Vialidad de la siguiente manera:

"El impuesto deberá pagarse en el Municipio del domicilio que aparece en el Documento Único de Identidad del contribuyente. Para este efecto los Pagadores Habilitados Oficiales, Tesoreros Municipales o Sujetos de Retención, deberán retener el referido impuesto y enviarlo al Municipio donde corresponda el domicilio del contribuyente que aparece en el respectivo Documento Único de Identidad. Al que pagare su impuesto en otro Municipio distinto del que le corresponde conforme a la regla anterior, no le será abonado dicho pago cuando se le exija que lo haga en el municipio donde debió pagarlo, salvo que lo haya efectuado por igual o mayor cantidad que la señalada por esta ley."

De acuerdo con la reforma, debe utilizarse el domicilio establecido en el Documento Único de Identidad de cada contribuyente, con lo que aparentemente se soluciona el problema de los sujetos de retención enviando a pagar el impuesto a la alcaldía de su preferencia. 

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